Es bien sabido que lo que llamamos cultura "(neo) latina" o románica forma una comunidad transnacional construida sobre una base lingüística. Sin embargo, la cuestión es en qué medida esta comunidad sigue siendo una simple designación taxonómica o bien configura su identidad real, con el apoyo de una serie de factores de carácter cultural, artístico, institucional o social, geopolítico y tecnológico. Si la segunda mitad del siglo XIX y los principios del siglo XX experimentaron una resurrección de la construcción de la identidad pan- latina en la segunda mitad del pasado siglo la latinidad parece más bien tomar la forma de ( sub) comunidades como la Francofonía o el hispanismo.